Algunas caras de los banquillos en la NBA pueden estar ante su última oportunidad
Los directores técnicos en la mejor liga del mundo se mueven todos los años. Algunos consiguen mantener su puesto durante décadas, mientras que otros no tienen esa suerte y se tienen que ganar su puesto en cada partido. En esta temporada 24/25 de la NBA, algunos entrenadores podrían perder su trabajo si su conjunto no juega como se espera.
Quin Snyder
Parecía que Snyder iba a ayudar a los Atlanta Hawks a volver a unas finales de conferencia como ya sucedió en 2021. Sin embargo, el poco movimiento en el mercado y una mentalidad defensiva sin grandes defensores en el equipo hace que los Hawks no progresen. Desde la llegada de Trae Young, el conjunto de Georgia ha ido mejorando poco a poco hasta llegar a ser uno de los equipos más mediocres de la liga. Y en una competición como esta, no te interesa ser un equipo de mitad de tabla. Han quedado entre el quinto y el décimo de la conferencia este en las últimas cuatro campañas, lo que ya indica que no hay mejora por ningún lado.

Ahora incluyen a Zaccharie Risacher, el número uno de este último draft. El francés ha sido muy criticado desde su llegada por su rendimiento en la Summer League, pero parece estar demostrando más en la pretemporada. Sin embargo, los de Atlanta han perdido a Dejounte Murray a cambio de Dyson Daniels, procedente de los Pelicans. Este trueque no parece muy justo teniendo en cuenta lo que aportaba Murray a un equipo que le costaba encontrar a alguien más que Young en ataque. Un pésimo inicio de temporada puede hacer que los Hawks decidan optar por alguno de los asistentes de Snyder como Igor Kokoskov. Otras opciones podrían ser Terry Stotts o Mike D’Antoni, los cuales tienen mucha experiencia con tiradores como arma principal.
Billy Donovan
Los Bulls siguen viviendo en la sombra de MJ y de lo que pudo llegar a ser Derrick Rose. Sus últimos años han sido para olvidar para los aficionados de una de las franquicias más míticas de la historia. Billy Donovan no ha conseguido hacer lo suficiente para sacarles de ese pozo a pesar de contar con Derozan, Lavine y Vucevic. Su récord con el equipo (156-162) no es malo del todo, pero las expectativas siempre han quedado por encima de él. El futuro parece prometedor en la Ciudad del Viento, pero parece que uno de los pasos al éxito pasa por cambiar de dirección técnica.

La salida de DeMar DeRozan a los Sacramento Kings pone a Donovan en una situación mucho más delicada. Por suerte para él, Zach Lavine ha querido seguir en la franquicia después de todos los rumores y Coby White progresó mucho el año pasado. Además, Matas Buzelis, su elección en el draft, tiene muy buena pinta y ha dejado excelentes sensaciones en la Summer League. Parece muy difícil que, si la franquicia piensa en otro cambio, Donovan conserve su puesto haga lo que haga. El este se ha reforzado muy bien y es posible que caigan aún más en la clasificación, por lo que su andadura en Chicago puede terminar más pronto que tarde. Wes Unseld Jr, antiguo entrenador de Washington Wizards, es la opción más experimentada dentro de su staff técnico.
Will Hardy
Los Utah Jazz prometen, o al menos prometían. La incorporación de Lauri Markkanen hace ya dos años y el desarrollo de otras piezas nos hacían ver algo que no se ha hecho realidad en Salt Lake City. Su entrenador, el segundo más joven de toda la liga, tampoco ha conseguido resultados sorprendentes. Los Jazz cerraron la última temporada perdiendo 14 de sus últimos 16 encuentros, saliéndose por completo de la lucha por el Play-In. Con un resultado de 68 victorias y 96 derrotas en sus dos primeros cursos como head coach, Hardy ha tenido bastante margen de mejora con una plantilla más competente de lo que parece.

Lo más interesante que han hecho este verano ha sido su draft, eligiendo a Cody Williams y Isaiah Collier. En cuanto a la agencia libre, sólo Patty Mills puede aportar desde el principio en un equipo que busca algo de progreso cuanto antes. Dentro de su banquillo encontramos a Jason Terry, el mítico escolta que disputó 19 temporadas en la liga. Terry es posiblemente la mejor elección para un grupo tan joven y el más experimentado de sus entrenadores en una cancha desde el fallecido Jerry Sloan. Todo dependerá de cómo lo vea todo Danny Ainge. Si deciden darle una oportunidad más, es posible que esa experiencia le haga mejorar mucho. Pero si, por el contrario, tienen prisa por alcanzar a los grandes equipos del oeste, Hardy no parece su mejor opción.
Chauncey Billups
De todos los componentes de esta lista, Billups es el menos probable a perder su puesto este año. Los Blazers se han caracterizado durante este siglo por mantener mucho a sus entrenadores sin importar los resultados. Se vio con Terry Stotts, con el que contaron para nueve años, y Nate McMillan, con siete. Además, la gerencia tiene que saber que van a ser uno de los peores equipos de toda la asociación y que la mayoría de la culpa no debe caer sobre el míster. Se han reforzado mínimamente y el salto de sus mejores jugadores no va a poder ascenderles mucho en una conferencia oeste plagada de talento.

El traspaso por Deni Avdija es de lo más positivo para ellos desde la salida de Damian Lillard, además de elegir a Donovan Clingan en el draft. El seleccionado en la séptima posicicón les dará mucha más seguridad que DeAndre Ayton en el interior. Acompañado de Scoot Henderson y Jerami Grant pueden empezar a construir un fluido ataque, pero los problemas en defensa van a ser notorios. Como mucho van a tener por debajo a los Utah Jazz, pero una mejora de sensaciones será mucho más gratificante que una de resultados en su situación. Nate Bjorkgren es su único asistente con veteranía en los banquillos, pero aún así no parece convincente para un grupo tan joven y dinámico. Es posible que alguien como Mark Jackson, ahora comentarista en televisión, pudiera hacer un gran trabajo si la franquicia decide moverse en el mercado.
Michael Malone
Hace un año era imposible pensar que Michael Malone, primero en lograr un anillo de la NBA con los Nuggets, podía perder su puesto. Sin embargo, la salida de muchos jugadores y la mejora del resto de equipos pueden hacer que empiecen a surgir dudas en Denver. En esta campaña cumplirá una década como líder del banquillo de los de Colorado, lo que nos indica que la franquicia le tiene en gran estima. Y no es para menos, ya que el desarrollo de jugadores y sus esquemas en ambos lados de la cancha son dignos de admirar. Pero al fin y al cabo esto es un negocio donde las relaciones personales cada vez son menos relevantes.

Su equipo viene de ser uno de los mejores en ataque y defensa, siendo esta última donde más han mejorado. Después de perder a Bruce Brown y ahora a Kentavious Caldwell-Pope, buscan repetir algo parecido. La adición de Russell Westbrook parece muy positiva viendo como cerró su etapa en Clippers. El MVP de 2017 será clave para que al conjunto de Malone le vaya, mínimo, igual de bien que este año. Los asistentes de los que disponen son grandes opciones, ya que todos llevan muchos años al lado de Malone. Pero si hubiera que elegir a uno estaría entre Ryan Saunders y David Adelman. Ambos hijos de leyendas de los banquillos, siendo Ryan el único que tiene experiencia como jefe en Minnesota. David, por otro lado, parece más implicado en conseguir un puesto más alto, además de que los resultados de Saunders no son excelentes.

