El conjunto de Ohio sigue liderando la costa este en la NBA contra todo pronóstico
Un ataque mejorado con una eficiencia espectacular está siendo la clave de los primeros partidos de Kenny Atkinson como jefe de estos Cleveland Cavaliers. Sin embargo, todavía tienen que enfrentarse a grandes rivales, lo que pondrá en riesgo su liderato.
Cambio de esquemas instantáneo
Con la salida de JB Bickerstaff después de cinco años, la gerencia decidió elegir a Atkinson como sucesor. Un entrenador que había tenido pocas oportunidades, mayormente recordado por esos Nets de 2019. Aún así había seguido sonando para muchos equipos y por fin le llegó su oportunidad. El nuevo míster no se centra tanto en lo defensivo y busca mucho más las transiciones y la efectividad en ataque, algo que era difícil de imaginar en este equipo de Cleveland. En estos primeros encuentros les ha colocado como el segundo mejor ataque viniendo de estar decimosextos el curso pasado. En defensa, aunque se pueda pensar que ha habido un sacrificio, también han subido del séptimo al quinto lugar.

Otro de los puntos clave del nuevo esquema es la organización ofensiva. Al jugar con dos grandes como Evan Mobley y Jarrett Allen, Cleveland no debería ser tan efectivo en transición. Sin embargo, Atkinson les involucra en esos contraataques para acabar más cerca del aro. Están en el top cinco tanto en puntos al contraataque como en anotación en la pintura, cuando antes no llegaban ni a ser de los diez mejores. Esto se une a que aprovechan mucho mejor los errores de los oponentes, siendo el equipo que más puntos genera tras una pérdida rival de toda la asociación. Y no solo las aprovechan, sino que también las provocan, estando en el segundo puesto en robos por partido y siendo el tercer conjunto que más pérdidas le genera al contrario.
Una rotación alterada

Su cantidad de triples lanzados por duelo es prácticamente idéntica (de 36,8 a 36,6), pero son mucho más efectivos. Esto se debe principalmente a la subida de protagonismo de algunos jugadores que no tuvieron tantas oportunidades la anterior campaña. Entre ellos se encuentran Sam Merrill y Dean Wade, dos de sus mejores tiradores. A nivel estadístico, el primero parece estar haciendo lo mismo, pero las situaciones de partido en las que se ve involucrado son mucho más importantes para su equipo que antes. Para Wade, el cambio sí que es más notable, teniendo en cuenta también el apartado defensivo. Esto hace que jugadores como Caris LeVert y, sobre todo, Isaac Okoro, vean sus minutos y titularidades algo dañadas.
El clutch como estilo de vida
Cerrar partidos siempre fue una de las debilidades de los Cleveland Cavaliers de Bickerstaff. Este año, además de estar anotando a unos niveles estratosféricos, están sabiendo cuándo hacerlo. En estos primeros nueve enfrentamientos pueden presumir de estar entre las siete mejores plantillas en puntos, rebotes, asistencias, robos y tapones cuando el partido entra en los momentos decisivos. También consiguen la mayor diferencia de puntos en esos minutos y son quintos y sextos en porcentaje de tiros de campo y triples respectivamente. En ninguno de estos apartados entraban en los quince primeros el año pasado, lo que no para de sumar puntos positivos al nuevo engranaje de Atkinson.

También hay que resaltar que sólo se han visto apretados en cuatro de los nueve partidos que han jugado. Uno de ellos contra los New York Knicks, los cuales les dejaron fuera de los playoffs en 2023 y venían más reforzados que nunca. Otros dos, de forma consecutiva, contra Milwaukee Bucks. Unos Bucks que disputaron el segundo de estos dos encuentros sin Giannis Antetokounmpo, pero aún así consiguieron presentarse. Sin embargo, el gran momento de forma de Darius Garland y el cambio de mentalidad de Evan Mobley en ataque liquidaron el último cuarto.
Con el ojo en los gigantes
Es una racha histórica y, sea contra quien sea, es impresionante y digno de aplaudir. Han pasado una semana complicada contra Knicks, Lakers, Magic y Bucks, aunque ninguno de estos conjuntos está en su mejor momento. El próximo día nueve jugarán contra los Warriors y tendrán que esperar hasta el 16 para enfrentarse por primera vez a los Celtics. Además, el duelo contra los campeones será en el In-Season Tournament, por lo que la importancia aumenta exponencialmente. No se verán las caras contra los Thunder y los Mavericks hasta enero, siendo estos enfrentamientos clave en el desarrollo de su temporada.

Parece haber aparecido un nuevo enemigo a batir en el este. Una pequeña franquicia siempre etiquetada como la que no funciona sin LeBron James en plantilla. Con una gerencia que apostó en grande por Donovan Mitchell y con un nuevo entrenador que se adapta como un guante, las cosas van para arriba en Cleveland. Los Cavaliers van a estar ahí, sí o sí. Se pensaba que no iban a alcanzar a pelear con Knicks, Bucks y 76ers pero, si las cosas siguen como ahora, tienen el segundo escalón de la conferencia prácticamente asegurado.


