George Russell se lleva la victoria en Las Vegas en un fin de semana redondo para Mercedes
Max Verstappen es matemáticamente campeón del mundo por cuarta vez, y en su caso de manera consecutiva. Tras una temporada en la que Red Bull no ha tenido el dominio de los últimos años, al final el talento y la consistencia del neerlandés han sido los factores clave que han decantado el mundial. En la otra cara de la moneda, Lando Norris no ha podido aprovechar la superioridad de su MCL38 en esta segunda mitad de la temporada y tendrá que luchar por el subcampeonato en las dos carreras que restan.
Charles Leclerc se lleva el gato al agua
Tras la pole de ayer de George Russell todo apuntaba a que Carlos Sainz, que partía en segunda posición, iría con todo en la salida. Sin embargo, no sería su SF-24 sino el de su compañero Charles Leclerc el que perseguiría al británico durante las primeras vueltas. El detonante de esto fue el intento de adelantamiento por parte de Pierre Gasly a Sainz en la salida, lucha que aprovechó el monegasco para pasar a ambos pilotos.
Por detrás, los dos contendientes al mundial tuvieron un encontronazo ya que partían juntos (Max Verstappen 5º y Lando Norris 6º). Afortunadamente para ellos ambos salieron ilesos. En el fondo de la parrilla, Fernando Alonso optó por una estrategia diferente y optó por montar neumáticos blandos. Esto le permitió pasar tanto a Sergio Pérez como a Liam Lawson en las primeras vueltas, aunque tuvo que ser el primero en parar en la vuelta cinco.

El desgaste decide las primeras paradas
Charles Leclerc tuvo que bajar el ritmo tras varias vueltas al acecho de Russell. Esto hizo que tanto Sainz como Verstappen le adelantasen. Los pilotos fuera de posición como Norris o Hamilton iban poco a poco escalando posiciones. En la vuelta diez, el piloto monegasco de Ferrari tuvo que entrar ya que sus neumáticos medios estaban pidiendo ya la hora, al igual que los de Norris. Ambos montaron neumáticos duros nuevos.
Solo quedaban por parar los dos pilotos al frente: Russell y Verstappen. Una vez que pararon todos, Sainz volvió a recuperar la tercera posición, aunque Russell le sacaba ya diez segundos a Verstappen. Pierre Gasly, a pesar de su hazaña al clasificar en tercer lugar, tuvo que abandonar por una rotura de motor.

Comienzan las remontadas
Tanto Alonso como Ocon fueron los primeros en montar los neumáticos duros, compuestos que llegarían a las 20 vueltas, siendo esta una información bastante valiosa para el resto de la parrilla. Era misión casi imposible aguantar hasta el final con estos neumáticos, por lo que la mayoría de los pilotos se verían obligados a hacer otra parada más adelante.
Los primeros en volver a parar fueron tanto Hamilton como Verstappen. Una mala estrategia de Ferrari hizo que Hamilton le ganase la tercera posición a Sainz, quien paró más tarde que el británico. Tras estas segundas paradas, Hamilton le arrebató el segundo lugar a Verstappen, consolidando así una gran remontada desde la décima posición. Desde el garaje de Red Bull le pidieron calma a Max, ya que un mal movimiento pondría en riesgo el título.

Max Verstappen sube al olimpo
Ya en el tramo final de carrera, ambos Ferrari conseguirían pasar al piloto que estaba a punto de conseguir su cuarto campeonato del mundo. Esto hacía que Carlos Sainz subiese al podio, mientras que Leclerc terminó muy enfadado con los suyos ya que entendía que el madrileño había desobedecido órdenes de equipo. A pesar de terminar quinto y sin la vuelta rápida, este resultado le sirvió a Verstappen para ser campeón del mundo ya que Norris solo pudo terminar en sexta posición.
La carrera la terminó ganando George Russell tras un fin de semana impecable por parte de Mercedes, con un Hamilton que pudo solventar los problemas que le hicieron clasificar fuera de posición. Mucho mérito también para Fernando Alonso, quien se quedó a solo un puesto de la zona de puntos tras una gran carrera con un coche que no puede aspirar a mucho más.
Ya con el campeonato de pilotos decidido, queda por ver si Lando Norris será capaz de defender el subcampeonato frente a un Leclerc que está al acecho. Por otra parte, el campeonato de constructores está más que abierto, ya que Ferrari sigue recortándole puntos a McLaren, y son tan solo 34 los puntos que separan a ambos equipos. Quedan todavía dos carreras por delante con mucho en juego.

