Con más de 20 partidos disputados por equipo, algunos nombres aparecen y otros se disipan
Si algo caracteriza siempre a la NBA son las sorpresas que trae cada temporada, tanto la propia liga como sus jugadores. Ya sea por lesiones, cambios de entrenador o una decisión táctica, algunas caras consiguen la oportunidad de subir su nivel exponencialmente. Por otro lado, las dificultades en distintos ámbitos hacen que otras estrellas jueguen por debajo de su nivel esperado.
Ty Jerome
Comenzamos con las sorpresas, por lo que el primer protagonista no podía ser otro que Ty Jerome. En una plantilla como la de los Cleveland Cavaliers donde es tan difícil hacerse un hueco, el escolta de Virginia se ha conseguido posicionar como el claro candidato a Jugador más Mejorado del Año. De momento ha jugado 21 de los 22 partidos que ha disputado Cleveland, colándose en dos ocasiones en el quinteto titular. Después de sólo saltar al campo dos veces la temporada pasada, ha pasado de promediar 2,0 puntos y 1,5 asistencias a 11,8 puntos y 3,6 pases de canasta, además de 1,4 robos. Es una pieza clave del éxito de estos Cavaliers en ambos lados de la cancha, aportando todo esto por sólo 2,5 millones al año. Una ganga.

Dyson Daniels
Shai Gilgeous-Alexander a los Thunder. Kawhi Leonard a los Raptors. Kobe Bryant a los Lakers en la noche del draft. Esos traspasos que, en un primer momento, parecen equilibrados. El de Dyson Daniels y Dejounte Murray, si todo sigue así, tiene potencial para unirse a esta lista. El escolta todavía no está al nivel de los mencionados, pero ha pasado de ser un jugador de rotación a un candidato a Defensor del Año en poco más de mes y medio. Y a pesar de destacar por su defensa con 3 robos por encuentro, su explosión anotadora es igual de impresionante. Después de dos campañas en New Orleans sin llegar siquiera a los 6 puntos por partido, está tirando el doble de tiros que el año pasado y aportando 13,6 puntos, lo que les ayuda a estar sextos en la conferencia este a pesar del bajón de nivel de Trae Young.

Brandon Boston Jr.
Ex-compañero de los hijos de Lebron James y Dwyane Wade, el escolta vio la oportunidad en New Orleans y se tiró de cabeza. Gracias a todas las bajas de sus compañeros y a la situación actual del equipo, ha conseguido aumentar sus números y mejorar en todos los aspectos de su juego. Y es sin duda una gran sorpresa, ya que en sus tres temporadas en los Clippers no llegó a disputar ni 15 minutos por encuentro, habiendo subido a casi 28 en esta campaña. Desgraciadamente para él, las vueltas de CJ McCollum y Dejounte Murray harán que vuelva a caer en la rotación, aunque Willie Green ya se verá obligado a confiar más en sus habilidades. Sigue teniendo mucho margen de mejora en su carrera, pero seguramente no veamos un mayor nivel que este en lo que le queda en la NBA.

Norman Powell
Si alguien le va a pelear el Jugador más Mejorado del Año a Ty Jerome, ese es Norman Powell. El que fuera sexto hombre en los Clippers ha tenido que tomar el rol de titular después de la salida de Paul George y no le ha sentado nada grande. Pasando de 13,9 puntos a rozar los 24, está liderando a los angelinos en puntos por partido asumiendo también la mayor cantidad de tiros. Impresionantemente ha mejorado sus porcentajes en todo, anotando casi el 51% de los triples que lanza, una auténtica barbaridad. Este dato le coloca sólo detrás de Taurean Prince en la liga, pero tirando cuatro triples más por partido que el alero de los Bucks. Por si esto fuera poco, ha mejorado bastante en defensa, donde hace una buena pareja con Harden y consiguen colocar a los Clippers como la séptima mejor defensa de la liga.

Christian Braun
Ya era un jugador al que se le veía venir, pero no se le esperaba tan pronto en una lista de este estilo. Con la adición de Russell Westbrook a los Nuggets, además de la presencia de Gordon, Porter Jr, Murray y, por supuesto, Jokic, Christian Braun parecía que iba a descender en los intereses de Michael Malone. Sin embargo, el escolta de Kansas ha pasado de 7,3 puntos a 15,4 con una eficiencia magnífica y unas sensaciones muy buenas. Se está acercando muchísimo más al aro y finalizando jugadas con decisión, algo en lo que ha podido influir la presencia de Westbrook en los entrenamientos. Esto hace que la subida de sus porcentajes sea engañosa, pero al fin y al cabo, lo importante es meter la mayor cantidad de tiros posibles, sean como sean.

Desmond Bane
Las decepciones son más inesperadas de lo normal en una temporada NBA. La primera de ellas es Desmond Bane que, después de un año en el que se llegó a hablar de un All-Star para él, ha bajado sus prestaciones drásticamente. 24 puntos y un 38% en el triple intentando nueve le avalaban, desplomando esas cifras a 14,5 puntos y cerca del 32% en triples. Para los porcentajes nunca hay excusa, pero el tema de la anotación se ha visto claramente afectado por la aparición de Santi Aldama y Scotty Pippen Jr. Si no fuera por sus dos compañeros, está claro que se le vería con mejores ojos. Sin embargo, Memphis está muy bien a pesar de nivel y no sería raro que se movieran en el mercado invernal para competir por lo máximo. Y en estos planes de movimientos, que no sorprenda que aparezca el nombre de Bane.

Kyle Kuzma
Cuando uno de los jugadores más inconsistentes de la liga aterriza en una de las franquicias peor gestionadas de los últimos años, nada puede salir bien. Kyle Kuzma parecía ser la estrella de los Wizards en las dos campañas anteriores, con 21,2 y 22,2 puntos por partido. Sin embargo, la mala gestión de la plantilla y su poca capacidad de adaptación han hecho que esa estadística descienda a los 15,8 puntos. Todo esto con unos porcentajes que te hacen apartar la mirada, como el 28% en triples. Diciendo todo esto puede parecer que su bajón era evidente, pero realmente parecía que iba a mantener ese nivel de estrella de un equipo poco competitivo. A pesar de esto es el segundo jugador que más anota de Washington por detrás de Jordan Poole, lo que habla bastante mal del rumbo que lleva la franquicia del Distrito de Columbia.

Donte DiVincenzo
Si uno piensa en decepciones este año, DiVincenzo es sin duda uno de los primeros nombres en aparecer. Tras una temporada estelar con los New York Knicks, se vio envuelto en el traspaso de Karl-Anthony Towns. A partir de ese momento, ya sea por el nuevo esquema o simplemente por una bajada de nivel, no ha conseguido ilusionarnos como hizo anteriormente. Con el equipo de la Gran Manzana tuvo siete partidos de 30 puntos el año pasado, mientras que este año no ha llegado ni a 17. Un dato que ya resume a la perfección su temporada, sin incluir que intenta menos tiros y anota muchos menos aún. Teniendo en cuenta que no es una preferencia para Thibodeau y que los Timberwolves no están tan bien como se esperaba, no sería sorprendente que le traspasaran antes del All-Star.

Bam Adebayo
Una tercera aparición en el All-Star el año pasado daba a entender que Bam Adebayo podía convertirse definitivamente en el mejor jugador de los Miami Heat. Entre el rendimiento general del equipo y sus particulares problemas en ataque esta temporada, parece que esa premisa no se hará realidad todavía. El pívot está abriendo más el campo pero sin resultados óptimos, lo que hace que el juego en la pintura de Miami sea prácticamente nulo. Esto se suma a que cerca del aro no está acertando como antes y que ha perdido peso en las prioridades ofensivas, con Tyler Herro cargando la mayoría de ese bagaje. No es una pieza que Pat Riley y sus consejeros vean como traspasable por su potencial e importancia, pero tiene que empezar a recuperar su nivel si quiere ayudar a asegurar un puesto en los playoffs.

Tyrese Haliburton
La mayor decepción está siendo uno de los jugadores de la NBA que más sonrisas sacó el pasado curso. Tyrese Haliburton no consigue encontrarse, y es totalmente inexplicable. Dos All-Star consecutivos, líder de asistencias por partido, finales de conferencia con los Pacers… Es interminable la lista de objetivos que completó hace menos de un año. De los 23 partidos que ha jugado, no llega al 40% de acierto en tiros en más de la mitad y en once de ellos no supera el 25% en triples. Y es que su problema está siendo el de siempre. Cuanto más mira a canasta, mejor le va a su equipo. Cuando no le da por acercarse al aro, el conjunto de Indiana sufre como pocos. Ahora mismo cierran el Play-In y sería una tremenda decepción para la franquicia quedarse fuera de la postemporada después de la sorpresa que dieron el año pasado.


