Macron ha explicado que será destinada a pacientes con casos concretos
Una semana después de que la Constitución francesa abrazara el derecho al aborto, el presidente del país, Emmanuel Macron, ha anunciado que presentará en abril un proyecto de ley que abarca las muertes asistidas, con la intención de ayudar a morir en casos concretos y que no tendrá el objetivo del “suicidio asistido ni de una eutanasia como tal”.
En una entrevista que ha concedido a el periódico católico La Croix y el diario progresista Libération –cada uno con líneas editoriales diferentes-, Macron ha asegurado que enviará el texto al Consejo de Estado “en un plazo de ocho a diez días”. Después, se entregará al Consejo de ministros en el mes de abril y se hará una primera lectura del mismo en mayo.
A pesar de que el tema en cuestión está dotado de polémica, el 70% de los ciudadanos galos está a favor de que haya una regulación con respecto a la ayuda para terminar con la vida, en casos determinados.
El presidente francés, que es hijo de médicos, ha señalado que se restringirá esta nueva ley a casos concretos, siendo destinada a personas mayores, que no posean facultades alteradas, como puede ser el Alzheimer, y que tengan una enfermedad incurable con malas esperanzas a corto o a medio plazo. Además, se tendrá en cuenta en la toma de decisión el sufrimiento del paciente, ya sea físico o psicológico.
Macron ha apuntado que dicho proyecto de ley empleará “muerte asistida” como expresión en lugar de “eutanasia” o “suicidio asistido”. El texto explica que la sustancia que acabaría con la vida del paciente sería suministrada por dicho individuo o, si físicamente no puede hacerlo, se realizaría por un voluntario escogido por él mismo, siempre que no haya limitaciones técnicas que lo impidan.
“Es un texto con muchos desafíos. No vamos a pedir que se tramite de urgencia”, ha expresado Macron en su cuenta de X. Recalca que el proyecto de ley ha sido tenido en cuenta desde el aspecto ético, y se realizará “de manera transparente”.
Accompagner la fin de vie.
Je m'y suis engagé : nous allons présenter une loi de fraternité qui concilie l’autonomie de l’individu et la solidarité de la Nation.
Nous voulons ouvrir la possibilité de demander une aide à mourir dans des conditions strictes…
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) March 11, 2024
La publicación también menciona que “no crea un nuevo derecho ni una libertad, sino que traza un camino que no existía hasta ahora y abre la posibilidad de pedir ayuda a morir en determinadas circunstancias”.
Si se toma la decisión de aplicar “la muerte asistida”, habría un plazo de quince días “como máximo” con el fin de estudiar dicho deseo. Serán también los médicos o profesionales en cuestión quienes deberán concretar “las modalidades de su aplicación”, hablando con el paciente.
Debate político por “la muerte asistida”
El camino que tiene por delante este proyecto de ley puede ser complejo. Macron ya se ha enfrentado a dificultades con otras reformas políticas que ha puesto sobre la mesa. El Gobierno no posee una mayoría en la Asamblea, por lo que deberá obtener apoyos para que pueda ver la luz. Esta situación recuerda a la ley de inmigración, que no pudo salir por una mayoría y se necesitó buscar apoyos políticos.
La mayor negativa viene del lado conservador de la política francesa, más concretamente del partido de los Republicanos. En el año 2022, el entonces candidato de dicha formación, Bruno Retailleau, aseguró en la campaña de las elecciones presidenciales que lo correcto sería incrementar las inversiones en cuanto a cuidados paliativos se refiere, en lugar de crear una ley.
También la mandataria de Reagrupación Nacional, Marine Le Pen, quiso dejar clara su postura en contra de la creación de una ley que facilite la muerte, pues apuntó que era un tema delicado que debería salir votado en un referéndum.


