Los premios visitaron el Palacio de Cibeles y reunieron a las mayores estrellas del deporte mundial
A pesar de no haber albergado nunca unos Juegos Olímpicos, muchos recordarán los premios Laureus 2024 como la velada en la que Madrid fue capital mundial del deporte por unas horas.
De sábado a lunes, la capital española vistió sus estelares galas para recibir a las mayores leyendas del deporte mundial, tanto del presente como de la historia: Nadia Comăneci, Martina Navrátilová, Boris Becker, Miguel Induráin, Rafael Nadal, Novak Djokovic, Marc Márquez, Raúl González, Ona Carbonell, Tom Brady, Usain Bolt, Michael Johnson… se hacen una idea.

Los premios, considerados los «Óscars del deporte», celebraron su primera edición en el 2000, destacando galardonados como Tiger Woods, Marion Jones o Pelé, entre otros. En estos casi 25 años de existencia, los objetivos de los Laureus World Sports Awards han sido reconocer el deporte con el voto de decenas de academicistas de prestigio.
Este año, el Palacio de Cibeles de Madrid se puso un traje a medida, plateado y azul, así como extendió una impoluta alfombra roja para recibir a deportistas, periodistas, celebrities, empresarios y otros cargos públicos, con el objetivo de ensalzar los resultados deportivos y alabar los valores sociales puestos en marcha por los y las atletas.
Novak y Aitana, deportistas del año
Con los dos premios más importantes de la noche no hubo sorpresas, pues la mayoría de los 69 académicos decidieron reconocer la temporada realizada en 2023 a Novak Djokovic y Aitana Bonmatí.
El primero, ya asiduo por estas galas de brillos y champagne, consiguió el récord de más Laureus individuales, con cinco —2013, 2015, 2016, 2019 y 2024—. Mientras que la nacida en Vilanova i la Geltrú mostró su satisfacción en la rueda de prensa posterior: «es un enorme placer disfrutar de estos momentos con grandes deportistas».
«Algo de lo que estoy orgulloso sobre mi éxito es poder motivar a los jóvenes a escoger un buen camino en sus vidas», reconoció Djokovic a la pregunta realizada por El Generacional sobre la importancia de su legado en la gente joven, una de las principales misiones de la gala.

Los éxitos de ambos son irrefutables: Aitana fue galardonada, de forma individual, con el Balón de Oro, el FIFA The Best y el premio a mejor jugadora UEFA de la temporada pero, como ella misma reconoce, son fruto de los títulos grupales, y es que la culé conquistó el —histórico— Mundial absoluto con España, así como la Champions, Liga Femenina y Supercopa con el F.C. Barcelona.
El serbio no se quedó atrás en su leyenda, pues 2023 fue una de sus temporadas más arrolladoras —a pesar de los 36 años—, ganando en tres de los cuatro Grand Slam: Open de Australia, Roland Garros y US Open; conquistando su octava Copa de Maestros —récord de la competición— y terminando primero del ránking mundial, también por octava vez, algo inaudito en el tenis masculino.
La juventud llama a la puerta
En estos premios también se reconocen a aquellos atletas que, a pesar de su juventud, consiguen romper el peaje de la experiencia para asentarse como primeras espadas internacionales. Este ha sido el caso de Jude Bellingham, condecorado como Deportista Revelación de 2024 gracias a su fichaje por el Real Madrid y los galardones del Golden Boy, Trofeo Kopa y MVP de la última Bundesliga alemana.

El inglés mostraba en rueda de prensa un sorprendente aplomo a pesar de su juventud: nada más llegar saludó a Cristina Gullón —conductora del evento— y miró a los fotógrafos que trataban de inmortalizarlo con el trofeo. Al hablar, prudencia: «buenas noches a todos, es un honor estar aquí y compartir velada con deportistas tan inspiradores».
El madridista, sorprendentemente, no fue el más joven de la noche en recibir un premio, pues Arisa Trew, con 13 años, consiguió el galardón de Deportista de Acción del Año gracias a su temporada como una de las principales skaters a nivel mundial, conquistando el oro en los X Games de California.
Mujeres que inspiran
Uno de los leitmotiv de los Laureus World Sports Awards es el fomento de la igualdad entre hombres y mujeres en la práctica deportiva, especialmente en edades más tempranas y donde es más fácil inculcar una serie de valores para que sean replicados en el futuro.
Por este motivo y debido a un 2023 sensacional en sus disciplinas, la gala también condecoró a la selección española de fútbol como Equipo deportivo del año, a Simone Biles como la Reaparición del Año y a Diede de Groot como la mejor deportista con discapacidad.
La neerlandesa, una de las mejores tenistas en silla de ruedas de todos los tiempos, no dejó de mostrar su desparpajo y personalidad en todo momento. No era para menos, esta fue su quinta nominación en los premios Laureus, y es que su palmarés es espeluznante: seis Copas de Maestras, seis Open de Australia, cuatro Roland Garros, cinco Wimbledon, seis Open de los Estados Unidos… y súmenle otros 18 Grand Slam en la modalidad de dobles.
«Esta categoría es muy importante para elevar el deporte adaptado ante los ojos del mundo», comentó de Groot en rueda de prensa antes de reconocer que, a pesar de su laureado palmarés, «ser parte de esta historia es difícil de creer».

Una de las grandes ausencias de la noche fue la de Simone Biles, quien está entrenando en Estados Unidos para los Juegos Olímpicos de París, pero que mandó un vídeo agradeciendo el galardón: «que todo el trabajo duro sea reconocido es verdaderamente increíble».
En el caso de la selección dirigida por Montse Tomé hablaríamos de doblete: Aitana Bonmatí ya tenía en su haber un Laureus cuando todo el combinado recibía el segundo, ensalzando sus éxitos deportivos, pero también las importantes luchas a nivel social: «todo esto es fruto del trabajo del fútbol femenino en España», reconoció Ivana Andrés, capitana de la Selección.
Patada a seguir
Estos premios Laureus 2024 han supuesto un punto de partida para el inicio y desarrollo de proyectos vinculados con el deporte por todo el mundo. Ex tenistas como Garbiñe Muguruza se han sumado al elenco de embajadores de una academia que presume de recibir enormes adjetivos por parte de algunas de las mayores estrellas deportivas.
Y no es porque estuviese Tom Brady en la ceremonia —uno de los mejores jugadores de fútbol americano de la historia—, pero el ambiente que se respiraba es que queda mucho trabajo por hacer, especialmente en zonas castigadas por un mayor desequilibrio socioeconómico, pero también que existe el ahínco de los deportistas por ponerse manos a la obra.
No sabemos cuándo será la próxima, pero sí, Madrid fue capital mundial del deporte por un fin de semana.


