La Selección masculina de baloncesto de Sudán del Sur ha protagonizado una sorprendente actuación en los primeros Juegos Olímpicos de su historia. Este país marcado por la guerra ha plantado cara a gigantes del baloncesto mundial como Estados Unidos o Serbia.
En 1956, Reino Unido y Egipto pusieron fin a la colonización conjunta que ejercían sobre Sudán y reconocieron la independencia del país. No obstante, Sudán sufrió conflictos étnicos y religiosos desde los primeros compases de su historia. Entre 1955 y 1972, el norte (de mayoría musulmana) y el sur del país (de mayoría cristiana) se enfrentaron en la primera guerra civil sudanesa. Este primer conflicto bélico terminó con la aprobación del Acuerdo de Addis Abeba y un reconocimiento de mayor autonomía a Sudán del Sur.
Pero, en 1983, debido a la escasa autonomía obtenida por el sur de Sudán, estalló una segunda guerra civil que se extendió durante 22 años. Finalmente, en enero de 2011, Sudán se dividió en dos nuevos países tras la celebración de un referéndum. Así surgió Sudán del Sur, el país más joven del mundo.
Pero, la independencia no trajo consigo la paz en Sudán del Sur. En diciembre de 2013, una serie de conflictos étnicos por el petróleo y varios intentos de golpe de Estado hicieron estallar una nueva guerra civil. Tras múltiples episodios de violencia y casi 400.000 fallecidos, el presidente del país (Salva Kiir) alcanzó un acuerdo con el líder del bando rebelde (Riek Machar) para poner fin a esta última guerra en 2020.
Toda esta serie de guerras civiles y conflictos étnicos han provocado que un sinfín de sursudaneses acabasen marchándose del país. Muchos de los integrantes de la Selección de baloncesto masculina de Sudán del Sur tuvieron que vivir en primera persona estas mismas situaciones.
Luol Deng, el artífice del milagro
Sudán del Sur es miembro de la FIBA (Federación Internacional de Baloncesto) desde 2013 y ha logrado la hazaña de participar en sus primeros Juegos Olímpicos. Uno de los principales artífices de este éxito es Luol Deng.
Luol Deng nació en plena segunda guerra civil sudanesa y su familia abandonó el país para vivir en Egipto. Con solo 16 años, Deng puso rumbo a Estados Unidos para jugar a baloncesto del máximo nivel. Gracias a un brillante paso por el equipo de baloncesto de la Universidad de Duke, Luol Deng fue fichado en 2004 por los Chicago Bulls, equipo en el que permaneció hasta 2014. Tras pasar posteriormente por los Cleveland Cavaliers, Miami Heat, Los Angeles Lakers y Minnesota Timberwolves, el alero sursudanés anunció su retirada de las canchas en 2019 con más de 900 partidos en la NBA a sus espaldas.
Desde 2019, preside la Federación de Baloncesto de Sudán del Sur y ha financiado nuevas instalaciones o los viajes del equipo de las Estrellas Brillantes. Tras participar en el AfroBasket 2021, Sudán del Sur hizo historia y logró la clasificación para la Copa Mundial de Baloncesto de 2023. Deng consiguió reclutar para el Mundial a un excelente equipo con los mejores jugadores de origen sursudanés. Gracias a ello, Sudán del Sur hizo un gran papel en el Mundial y logró el billete para los Juegos Olímpicos de París.

Los protagonistas de este hito histórico
En el mes de julio, la Selección de baloncesto masculina de Sudán del Sur anunció la lista de 12 jugadores que han competido en estos Juegos Olímpicos de París. La amplia mayoría de los jugadores de las Estrellas Brillantes son hijos de migrantes y refugiados sursudaneses. Uno de los pocos nacidos en el territorio de la actual Sudán del Sur es el prometedor Khaman Maluach. El pívot de 17 años juega actualmente en la Universidad de Duke y puede ser uno de los jugadores más cotizados del Draft de la NBA de 2025.
Una de las mayores historias de superación de estos Juegos Olímpicos la protagoniza Nuni Omot. El alero de 29 años nació en un campo de refugiados en Nairobi (Kenia). En 1996, el Gobierno de Estados Unidos otorgó a la familia Omot un permiso de migración para poder viajar a Nueva York. No obstante, su padre no pudo acompañar a la familia por no pasar un examen médico. Finalmente, 22 años después, el padre de Nuni Omot recibió la documentación para viajar a Estados Unidos y pudo reencontrarse con su familia.

Wenyen Gabriel es uno de los pilares fundamentales de la Selección de Sudán del Sur. El exjugador de Los Angeles Lakers nació en Jartum (capital de Sudán) durante la segunda guerra civil sudanesa. Debido al riesgo que suponía permanecer en una zona de guerra, Wenyen y su familia huyeron del país y permanecieron durante tres años en un campo de refugiados en El Cairo. Gracias a un programa de refugiados de la ONU, Wenyen Gabriel y su familia pudieron llegar a New Hampshire (Estados Unidos) para iniciar una nueva vida.
El mayor referente del equipo de las Estrellas Brillantes es el base Carlik Jones. El actual jugador del Partizan de Belgrado fue la estrella del equipo de Sudán del Sur durante el Mundial 2023, con una media por partido de 20,4 puntos, 4,6 rebotes y 10,6 asistencias. A pesar de ello, la infancia del jugador nacido en Cincinnati no fue sencilla. Jones fue diagnosticado de craneosinostosis (una enfermedad de las articulaciones fibrosas de los huesos del cráneo) cuando tenía dos años. Gracias a un buen tratamiento y el uso de casco hasta la adolescencia, Carlik Jones logró superar esta enfermedad y ser el jugador más destacado del equipo africano.
También forma parte de la Selección JT Thor, el único jugador de Sudán del Sur que milita actualmente en la NBA. El ala-pívot nacido en Nebraska ya ha disputado 163 partidos con los Charlotte Hornets. Sin duda, otra de las revelaciones del equipo africano ha sido Bul Kuol con su gran acierto desde el triple y los 16 puntos que cosechó frente a Estados Unidos.
El paso por los Juegos Olímpicos
Dos días después de la ceremonia de inauguración, Sudán del Sur comenzó sus andadas en las Olimpiadas de baloncesto masculino. Sin embargo, antes de comenzar el partido, el equipo sursudanés vivió uno de los momentos más extravagantes de estos Juegos Olímpicos. Cuando la megafonía del estadio Pierre-Mauroy debía reproducir el himno de Sudán del Sur, empezó a sonar el himno de la República de Sudán. El público no dejó de abuchear hasta que se corrigió el error y se reprodujo el himno de Sudán del Sur. El Comité Organizador Olímpico emitió una posterior disculpa ante esta confusión.
Más allá de esta anécdota, las cosas no pudieron empezar mejor para el equipo africano a nivel deportivo. En su debut olímpico, Sudán del Sur logró vencer por 11 puntos a Puerto Rico. Tras este histórico hito, el combinado sursudanés tuvo que hacer frente en su segundo partido de la fase de grupos a una de las favoritas para la medalla de oro, Estados Unidos. A pesar de que el equipo entrenado por Royal Ivey plantó cara al Dream Team de LeBron James, Kevin Durant o Stephen Curry, Sudán del Sur acabó cayendo por 103-86.
Estos resultados provocaban que Sudán del Sur tuviera que jugarse el pase a los cuartos de Final del torneo frente a Serbia, subcampeona del último Mundial y cuarta selección del ranking FIBA. El partido comenzó con una gran igualdad entre ambos equipos. De hecho, al término del tercer cuarto, Sudán del Sur estaba solo cinco puntos por debajo en el marcador. Pero, un gran último cuarto de los serbios y los 30 puntos de Bogdan Bogdanovic provocaron que el equipo de las Estrellas Brillantes cayese eliminado en la fase de grupos.
“Somos un grupo de refugiados que se reúnen durante unas pocas semanas al año jugando contra algunos de los mejores jugadores de la historia. Esto es mucho más grande que el baloncesto para nosotros”, recalcó Wenyen Gabriel en una entrevista con Eurohoops durante la preparación de los Juegos Olímpicos. Este equipo de hijos de inmigrantes sursudaneses y liderado por Luol Deng ha logrado ilusionar con su baloncesto a la recién nacida Sudán del Sur.


