Miles de manifestantes salen a las calles madrileñas bajo el lema «Salvemos la educación pública»
La manifestación de este 23 de febrero ha contado con el apoyo de los movimientos de ‘profesores y estudiantes x la pública’ –de las universidades Complutense de Madrid (UCM), Carlos III de Madrid (UC3M), Autónoma de Madrid (UAM) y de Alcalá de Henares (UAH)–. También han formado parte colectivos como el Sindicato de Estudiantes, plataformas como ‘FP sin prácticas’, sindicatos como CNT y CGT, y asambleas como Menos Lectivas, entre otras.
100.000 personas según los convocantes, 25.000 según Delegación del Gobierno, han comenzado su recorrido en Atocha a las 12.00 horas para terminar en la Puerta del Sol. El destino final no es casualidad, ya que es donde se encuentra la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Los manifestantes han salido a las calles «para decirle alto y claro al Gobierno de la Comunidad de Madrid del Partido Popular que no vamos a permitir la destrucción de la educación pública«, explica el manifiesto de las organizaciones convocantes.

Los motivos de la manifestación
El gobierno autonómico de Isabel Díaz Ayuso ha sido el principal señalado en la manifestación. Las críticas han girado en torno a los recortes y a la infrafinanciación de la educación pública por parte de la Comunidad de Madrid. El objetivo de los manifestantes es claro: «una educación pública, accesible, gratuita y de calidad«. Y en todos los niveles: guardería, Infantil, Primaria, Secundaria, FP y la Universidad.
Los lemas y las pancartas han hecho énfasis en la falta de recursos, la escasez de plazas públicas, la precariedad laboral y la segregación educativa. «Quien quiera privada, que la pague», «El profe luchando también está enseñando» o «Menos religión y más educación», son algunos de los cánticos que han recitado los manifestantes.

Además, se apunta al Gobierno central como «cómplice de sostener mediante leyes, financiación y convenios un proyecto neoliberal que concibe el aprendizaje como una mercancía», sentencia el manifiesto.
También ha habido espacio para otras reivindicaciones, como la defensa de la sanidad pública o el genocidio en Palestina. Distintas fuerzas políticas de izquierdas han enarbolado su pancarta: las Juventudes Socialistas de Madrid, Más Madrid, Podemos o la plataforma Sumar con la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. Otros colectivos que se han manifestado son el Frente de Estudiantes, CCOO, UGT y Vecinas y vecinos de barrios y pueblos de Madrid, entre otras.

Las cifras sobre la educación pública madrileña
Acorde a los datos más recientes –2022– del Ministerio de Educación, Madrid es la comunidad autónoma con menor gasto por alumno —6.039 euros al año— en enseñanza no universitaria. Casi la mitad que el País Vasco, 11.880 euros, y por debajo de la media nacional, situada en los 7.384 euros por alumno.
En cuanto a la enseñanza universitaria, esta se encuentra ahogada en déficit. Por ejemplo, la UCM en 2023 tuvo una deuda de 65 millones de euros. Los Consejos de Gobierno de las seis universidades públicas madrileñas firmaron una carta señalando la insuficiencia de recursos que el Proyecto de Ley de Presupuestos de 2025 pretendía destinar a la universidad. Los rectores pedían 200 millones de euros para «seguir abriendo cada día», pero finalmente Ayuso les destinó 47,3 millones. Se trata de una subida del 4,2% en comparación con el año anterior, frente a la del 0,9% que tenía prevista inicialmente el Ejecutivo regional.

En relación con la Formación Profesional, existe una brecha entre la oferta y la demanda de plazas educativas. Al menos 48.255 personas se quedaron sin plaza para este curso en FP, lo que son el 52% de las solicitudes, según datos de CCOO. La cifra más alta fue en Grado Medio, 21.558 estudiantes –o el 67% de las solicitudes— que se quedaron sin plaza. Le siguen las 24.998 solicitudes excluidas, 6 de cada 10 alumnos, de Grado Superior. En FP Básica solo hubo un 6% de solicitudes rechazadas.
Movilizaciones anteriores
La acción más reciente es la interrupción del nombramiento de «Académica de Honor» a Ayuso por parte de estudiantes de ‘UCM x por la Pública‘. Los activistas apelaron a la presidenta: «Ayuso, escucha, la uni está en lucha». En noviembre, la red asamblearia Menos lectivas convocó una huelga exigiendo la reducción de las ratios de alumnos en las aulas, reducción de las horas lectivas y acabar con la segregación del bilingüismo. Otra protesta fue la de los estudiantes de FP denunciando la falta de prácticas hace un año. También se denunciaba que los estudiantes de la privada tienen mayor facilidad para conseguir este tipo de formaciones.

Estas movilizaciones se encuadran en un contexto de protestas que se ha intensificado tras la pandemia y que denuncia los recortes de Ayuso en la educación pública, pero también en otros servicios públicos como el sistema de salud.


