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Premios Odeón 2021: un soplo de esperanza en tiempos difíciles para la música

La industria musical española se ha dado cita a través de las redes sociales para celebrar la segunda edición de los Premios Odeón. Una ceremonia que aspira a convertirse en los «Goya de la música» y que ha estado protagonizada por figuras como Aitana, David Bisbal o C.Tangana.

Tras fundarse el año pasado, los Premios Odeón han celebrado este miércoles 10 de marzo su segunda edición con el objetivo de homenajear lo mejor de la industria musical española. Unos galardones que recogen el testigo de los Premios Amigo y los Premios de la Música que desaparecieron durante los años más duros de la crisis económica.

Una celebración en la que la Asociación de Gestión de Derechos Intelectuales (AGEDI), que se encarga de la organización del evento, ha optado por realizar la clásica gala de manera telemática debido a las evidentes dificultades ocasionadas por la situación sanitaria.

En esta edición virtual, carente de alfombra roja ni actuaciones, las redes sociales se convirtieron en el escenario donde se fueron anunciando los respectivos ganadores. Entre los encargados de desvelar los nombres de los premiados se encontraron rostros conocidos como Yolanda Ramos, Brays Efe, Paula Gonu o Dulceida.

Además, otra de las novedades de este año ha sido la ampliación de categorías premiadas, pasando de 11 a 21 respecto a la anterior edición. De esta forma, la celebración da espacio a los nuevos perfiles de artistas entre los que se incluyen los géneros: urbano, alternativo, flamenco, pop y rock. Así mismo, esta diversidad soluciona el problema de la primera edición en la que las grandes multinacionales como Warner y Universal acapararon los premios.

Una gala llena de agradecimientos

La entrega de esta atípica gala ha tenido lugar vía Instagram y arrancaba con la malagueña Ana Mena junto al cantante italiano Rocco Hunt que agradecían su Odeón al Mejor Videoclip por su éxito A un paso de la luna, un vídeo grabado en Ibiza tras el estado de alarma.

Seguidamente, el almeriense David Bisbal se alzaba con el Mejor Álbum Pop gracias a su último trabajo En tus planes. Otros artistas premiados en esta categoría fueron Bumbury o Kidd Keo que se llevaban el premio a Mejor Álbum Rock y Mejor Álbum Urbano respectivamente.

Entre los discursos destaca el del grupo catalán Txarango ganador por Mejor Álbum Alternativo con su trabajo De vent i ales. El grupo hacía un llamamiento al sector musical «para crear un sector cultural al servicio de las personas y no del lucro, como está ahora».

Premio a Mejor Proyecto Covid

En una gala marcada por la pandemia no se ha podido dejar de lado las dificultades e incertidumbres que han marcado a los artistas este último año. Un 2020 en el que cientos de conciertos se han visto suspendidos o aplazados de manera drástica. Algo que muchos artistas han solventado recurriendo a conciertos caseros emitidos a través de las redes sociales.

Es el caso del grupo Stay Homas que ha recibido el premio a Mejor Proyecto Covid gracias a las canciones creadas durante el confinamiento en la terraza de su piso compartido en el barrio barcelonés de Eixample. Y es que, como decía María José Llergo, premiada a Artista Odeón Revelación Flamenco, “en estos tiempos de pandemia necesitamos más cultura que nunca porque es el alimento para el alma”.

Por otro lado, el grupo asturiano Marlon, que ha conseguido hacerse un importante hueco en la música de nuestro país, se llevaba el premio a Artista Odeón Revelación Rock y entre sus agradecimientos incluía “a todos esos músicos que están persiguiendo sus sueños, igual que lo llevamos persiguiendo nosotros bastantes años”.

Los Premios Odeón premian no solo la elección del público, sino también el consumo de música en las plataformas digitales y el número de formatos físicos vendidos durante el año previo. Así, en esta categoría el premio a Mejor Canción Pop ha sido para Aitana y Cali y El Dandee por su trabajo «+«. De esta forma la artista barcelonesa repite Odeón ya que el año pasado se llevó a casa el premio Mejor Artista Revelación.

Mejor Artista

El cuadro de ganadores lo completan las categorías que reconocen al Mejor Artista en cada género. Así, el malagueño Pablo Alborán, que competía en otras tres categorías, recibió el premio Artista Odeón Pop y quiso transmitir un mensaje de esperanza a todos sus compañeros de profesión que estaban viviendo tiempos difíciles. Vetusta Morla también convertía su galardón a Artista Odeón Alternativo en un premio colectivo dedicándolo a todas aquellas personas que estaban detrás de los focos.

Por su parte, C.Tangana se coronó como Artista Odeón Urbano y en su entrega quiso ceder el premio al productor Cristian Quirante, más conocido como Alizzz. Lo mismo hizo Leiva ofreciendo su galardón a Rosendo Mercado con el que competía en la categoría de Artista Odeón Rock.

La lista de ganadores se completó con dos figuras internacionales: Bad Bunny como Artista Odeón Latino y Dua Lipa como Artista Odeón Internacional, esta última en su discurso añadía las ganas de volver a dar un concierto en España.

Una gala que finalizaba con unos premios muy repartidos en la que ningún artista ha doblado galardón. Y pese a los numerosos agradecimientos y mensajes esperanzadores para un sector paralizado por la pandemia, en la gala ha faltado la emoción y el calor de un público que ansía tanto o más que los artistas que los distintos escenarios culturales vuelvan a llenarse.

Listado de premiados

Premio Odeón de Honor 2021 – Raphael

Mejor Directo – Todos los artistas y profesionales del sector

Mejor Videoclip – Ana Mena y Rocco Hunt por A un paso de la luna

Mejor Álbum Pop – David Bisbal por En tus planes

Mejor Álbum Rock – Bumbury por Posible

Mejor Álbum Urbano – Kidd Keo por Back to rockporp

Mejor Álbum Flamenco – Israel Fernández y Diego Del Morao por Amor

Mejor Álbum Alternativo – Txarango por De vent i ales

Artista Odeón Revelación Pop – Nil Moliner

Artista Odeón Revelación Rock – Marlon

Artista Odeón Revelación Urbano – RVFV

Artista Odeón Revelación Flamenco – María José Llergo

Artista Odeón Revelación Alternativo – La La Love You

Mejor Proyecto Covid – Stay Homas

Mejor Canción Pop – Aitana y Cali y El Dandee por “+”

Mejor Canción Urbana – Chema Rivas por Mil tequilas

Artista Odeón Internacional – Dua Lipa

Artista Odeón Latino – Bad Bunny

Artista Odeón Pop – Pablo Alborán

Artista Odeón Rock – Leiva

Artista Odeón Urbano – C. Tangana

Artista Odeón Flamenco – María Jiménez

Artista Odeón Alternativo – Vetusta Morla

 

¿Cuál es el límite de la fe humana?

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Una rueda de prensa frente a la catedral de Murcia se convierte en un meeting multitudinario de Vox

No suelo ser muy político pero lo que he tenido que ver hoy en las redes ya escapa de toda coherencia. Hoy escribiría en carteles gigantes a lo largo de Gran Vía, para que miren donde miren tengan que leer: «Esto es el hombre». Porque no sé cuánto puede evitarse la información. O negarla o desmentirla. O cuán polarizadas pueden estar las mentes. Lo que ha ocurrido hoy en Murcia es de una desfachatez insultante. Y me duele porque soy de allí, porque una fracción de mi ciudad parece que ha perdido todo sentido de la lógica.

A menudo leo cómo discuten los anónimos en redes, con argumentos planos y repitiendo consignas como soldados, pero ¿cómo no ven que hoy se hace lo que se dijo ayer que no se debía hacer? Solo siento incredulidad. ¿Cuál es el razonamiento que te lleva a seguir repitiendo las mismas consignas cuando todo en lo que estas se sostenían ha caído? ¿Entienden las palabras que dicen? ¿Entienden el contexto? Yo solo puedo entenderlo como la ausencia de todo razonamiento. Como la automatización del ciudadano que responde órdenes que le hacen la vida más fácil y no le obligan a pensar.

En Twitter dice el mismo Vox que «miles de murcianos» han arropado a Abascal. Han pasado tres días del 8M más polémico que recuerdo, y a ellos mismos les parece correcto usar la palabra «miles». ¿Cómo pueden tener tanta cara? Pero aquí no es la corrección política lo que cuestiono, en España ya no existe tal cosa. Y menos existe en una semana que parece un episodio de Juego de Tronos. Pero hoy es la coherencia, el último instrumento lógico que podía quedar en la ideología de ultraderecha. ¿Cómo pueden ser tan importantes las medidas sanitarias el lunes y negar la pandemia el jueves? ¡Tres días! ¡Tres días han bastado! ¿Cómo pueden los argumentos aparecer y desaparecer y ensamblarse solo a lo que es fértil a su causa?

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Sin coherencia, su discurso es un odio desnudo, sin forma, sin narrativa, un odio contrabandista que salpica en todas direcciones y avanza fagocitando todo a su paso. Iba a ser una «rueda de prensa, y en ningún caso pensábamos que iba a ocurrir en esta plaza lo que ha ocurrido» decía orgulloso el líder. ¿Una rueda de prensa en la plaza más céntrica y concurrida de Murcia? ¿Una rueda de prensa anunciada en redes un día antes? ¿Una rueda de prensa que se lleva a cabo a pesar de tener una asistencia «espontánea» de «miles» de personas? ¿Una rueda de prensa como finta burocrática para esquivar que te denieguen un meeting multitudinario? Para el que no sea de Murcia, a la Plaza del Cardenal Belluga la rodean La Catedral, el Ayuntamiento y el Palacio Episcopal, ¿hay si cabe un lugar más concurrido? Y no hablo de lo obvio, de lo que dicen las fotos y los vídeos que ellos mismos han subido con orgullo.

Pero hay otra parte. Burlada la convocatoria inicial, cuando en la plaza de la Catedral se presentan miles de personas, ¿quién tiene que dar la orden de disolverlo? La concentración podía verse desde las mismas ventanas del Ayuntamiento. La Delegación del Gobierno está a escasos 300 metros de la plaza. ¿Cómo es posible que la policía escolte a la gente y no la disperse? ¿Cómo es posible que nadie de la orden? ¿De quién es la culpa? El fantoche del sensacionalismo baila delante de todos los órganos democráticos y todos lo miran paralizados.

Lo que hoy hace Vox es una prueba de fe, que sus seguidores pasan caminando descalzos sobre las ascuas. ¿Harán caso a Abascal si este pide que sacrifiquen a los primogénitos en el monte Sinaí? ¿Cuántos enunciados pueden asimilar y obedecer sin descodificar en su cabeza que significan los mensajes? La autocrítica la sustituyen hoy vítores e instrumentos de caja vacía. Pero hoy en Murcia hace sol y el pasado lunes llovía.

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Se cumplen 17 años del 11 de marzo

Nuestro país conmemora hoy el decimoséptimo aniversario de los atentados terroristas del 11 de marzo. Tal y como ocurrió hace un año la agenda de actos para el homenaje de víctimas y familiares son reducidos debido a la pandemia.

Hoy se cumplen 17 años de unos atentados que supusieron el fallecimiento de 193 personas e hirieron a otras 2000 aproximadamente, además de producir que centenares de familias quedasen rotas. Se trata del atentando más sangriento sucedido en España.

El 11 de marzo de 2004, un comando yihadista hizo estallar diez mochilas cargadas de explosivos en diferentes puntos de la línea de Cercanías C-2 que une Guadalajara con Atocha y de la que hacen uso diario miles de trabajadores. A las 7:39 de la mañana, tres bombas estallaron en un tren de cercanías de Renfe que, procedente de Guadalajara, acababa de entrar en la estación de Atocha. Tres minutos más tardes explotaron otras cuatro bombas en un convoy distinto, esta vez procedente de Alcalá de Henares. En el mismo momento, dos bombas explotaron en un tren que se encontraba parado en la estación del Pozo del Tío Raimundo, y una más en un tren estacionado en Santa Eugenia.

El 11 de marzo y la política nacional

El atentado supuso una debacle política en el país, debido a las elecciones que serían celebradas tres días después. Los dos partidos políticos mayoritarios, Partido Popular y Partido Socialista Obrero Español, se acusaron mutuamente de ocultar o distorsionar información relativa a los atentados por razones electorales. Expertos, analistas, e incluso los propios partidos políticos, coinciden en que la masacre del 11 de marzo ejerció una influencia decisiva en el resultado de las elecciones generales.

Todos los datos y encuestas de los que se disponía antes del 11 de marzo coincidían en asignar al entonces gobernante Partido Popular un margen de victoria relativamente cómodo, no obstante, en los días previos al día de los atentados ese margen se había reducido en cierta medida.

Asimismo, el entonces Presidente del Gobierno, José María Aznar, aseguró en un primer momento que los atentados habían sido perpetrados por la banda terrorista ETA, lo cual favorecería en gran manera las expectativas electorales del PP, que había peleado con eficacia contra la organización terrorista en sus años de gobierno. De igual forma, también habían utilizado el terrorismo de ETA como arma de partido frente a su adversario principal, el PSOE, así como contra los partidos nacionalistas vascos y catalanes.

Sin embargo, si el autor de la masacre se trataba de algún grupo radical islámico, los votantes la verían como una respuesta islamista de guerra a la participación española, llevada a cabo por Aznar, en la reciente invasión norteamericana de Iraq. El voto de castigo al PP beneficiaría en este caso al PSOE.

Las mentiras a favor

Lo que sucedió de entre el 11 y el 14 de marzo de 2004 es que el Gobierno español no sólo quiso atribuir la autoría a quienes más le beneficiaban, sino que mintió de forma sistemática desde instancias oficiales y haciendo uso de todos sus medios para hacer creer a los votantes que las cosas habían sucedido tal como convenía a su partido político, y no tal como habían ocurrido en realidad.

Lo hizo desde el principio hasta el final; desde el día 11 hasta el 14. Estos tres días de engaño gubernamental hicieron que el electorado diera la espalda al PP. Entre millón y medio y dos millones de electores, según distintos cálculos, se movilizaron en contra de ese partido; lo que hizo que José Luis Rodríguez Zapatero ganase las elecciones a falta de 12 escaños para la mayoría absoluta.

Diecisiete años después, el presidente de aquel Gobierno sigue detenido en su discurso de que los promotores de la mayor matanza terrorista ocurrida en España estaban aquí con el fin de no corregir su teoría de que ETA estaba detrás de un atentado que perseguía eliminar al PP del poder. El pasado 28 de febrero, en una entrevista concedida a Jordi Évole, José María Aznar afirmó que “los que lo hicieron tuvieron una información muy detallada de gente que conocía muy bien el terreno y lo que pasaba en España”.

Esta fue una de las causas por las que surgieron especulaciones sobre la investigación policial e instrucción sumarial, posteriormente denominadas teorías de la conspiración del 11M.

Conmemoraciones en pandemia

En el aniversario del día de hoy, tal y como ocurrió el pasado 2020 a las puertas del comienzo del confinamiento domiciliario que nos mantuvo en casa durante meses, los actos serán reducidos y distintos a los que han tenido lugar en la capital durante años.

Lejos quedaron los actos multitudinarios que se han producido en nuestro país. En el día de hoy, el Rey, junto a la reina Letizia, presidirá el acto de Estado en el Palacio Real por el aniversario del 11M, a este acto asistirá el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El acto se producirá al aire libre en los jardines del Palacio Real, lo que facilitará también el cumplimiento de las medidas higiénico-sanitarias para la prevención de contagios por el coronavirus. En la víspera de ese acto de Estado, Felipe VI y doña Letizia han asistido en el Auditorio Nacional al tradicional concierto en homenaje a las víctimas del terrorismo, después de que el año pasado tuviera que suspenderse en el último momento debido a la pandemia.

Mario Casas, de ídolo adolescente a ganador del Goya a mejor actor

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El gallego se ha hecho con el premio por su interpretación en No matarás

Mario Casas se dio a conocer con papeles como Hache en Tres metros sobre el cielo (2010) o Ulises en El barco (2011). Sin embargo, a lo largo de los años, el actor ha demostrado su talento consiguiendo meterse a la crítica, además de al público, en el bolsillo.

En 2005 Mario Casas daba sus primeros pasos como actor. Sin embargo, no es hasta su aparición en Los hombres de Paco (2007-2010), dando vida a Aitor, cuando empieza a llamar la atención del gran público. Durante los primeros años de su carrera participó en varios proyectos interpretando el típico papel de adolescente, algo rebelde y muy atractivo. Así le vimos en Tres metros sobre el cielo y El barco, producciones gracias a las que el actor consiguió una legión de fieles seguidores.

Mario Casas en Tres metros sobre el cielo | Fuente: Antena 3

Al principio, podía parecer que Casas era tan solo un chico guapo al que se le daba bien hacer de malote y conquistar a adolescentes. En cambio, el tiempo ha demostrado que el actor sabe hacer mucho más. Si por algo destaca la carrera del gallego, es por su versatilidad, pues ha pasado por las manos de directores tan distintos como Álex de la Iglesia o Fernando González Molina y siempre ha dado la talla.

Con sus interpretaciones en La mula (2013), Palmeras en la nieve (2015) o El fotógrafo de Mauthausen (2018) el actor dejó claro su talento a la hora de interpretar. Sin embargo, a pesar de que muchas de estas producciones recibieron varios galardones, parecía que a Mario Casas se le resistía el Goya. Hasta este año, que gracias a su papel de Dani en No Matarás, ha conseguido su primer premio en la gala más importante del cine español.

Cartel de No matarás | Fuente: SensaCine

El pasado 6 de marzo, Mario Casas recibió el esperado galardón por videollamada. En cuanto José Coronado pronunció su nombre, toda la familia Casas se abalanzó sobre el ganador dando saltos de alegría. El actor dedicó el Goya a sus compañeros y familia. Fue especialmente emotivo el momento en el que el intérprete daba las gracias a su madre por haberle dado “alas para volar”. Además, el actor lució orgulloso la «estatuilla» que le había regalado su hermano pequeño, una cabeza de Iron-Man. Mario Casas acabó el discurso recordando sus inicios como actor: “A todos aquellos que alguna vez habéis estado a tres metros sobre el cielo”.

Maratones vs distribución semanal, la evolución del consumo de las series

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Las series no son un producto nuevo y mucho menos exclusivo de la televisión. A lo largo de la historia hemos visto todo tipo de experimentos con este formato, ya sea en literatura, radio o televisión. Finalmente, el medio televisivo consiguió que las series se arraigaran en su soporte y poco a poco les fue dando forma. Hoy en día, ver una serie no es algo novedoso. Las nuevas posibilidades de consumo como el binge watching (atracón) propuesto por Netflix compiten con el tradicional consumo semanal que aún mantiene HBO o Disney +.

Cumple 25 años el disco que lanzó a Extremoduro al estrellato

Agila, el disco de Extremoduro que llevó al grupo a lo más alto del panorama musical español, cumple 25 años

El pasado 23 de febrero de este año, Agila, el disco que marcó un antes y un después en la carrera de Extremoduro, cumplió 25 años. Fue en 1996 cuando el grupo de rock español que encabeza Robe Iniesta se abría paso hacia el mundo comercial sin perder su magia. El rock transgresivo aún asomaba en todas sus canciones, y no dejaría de hacerlo. Sus letras descarnadas y sus melodías y estilos experimentales marcan el ritmo del majestuoso disco. Desde entonces, sus canciones han llegado a todos los rincones de España.

A la sexta va la vencida. Extremoduro se había propuesto ir a disco por año. Finalmente, después de 5 discos, y unas cuantas canciones-experimento (como es el ejemplo de Pedrá, una canción de 30 minutos de duración), Extremoduro lanzaba en 1996 su nuevo disco Agila. Este está formado por 13 canciones impregnadas de la esencia que caracteriza a la banda. La crudeza de sus letras sin filtro y la variedad de estilos, llamaron la atención de los críticos musicales del momento que, como ya se sabe, quedaron maravillados ante el talento del grupo, por aquel entonces emergente.

Fue entonces cuando el grupo subió a lo más alto. En poco tiempo habían pasado de vender discos inexistentes por 1.000 pesetas (es así como se costearon la producción de la primera maqueta), a sonar en discotecas, fiestas de pueblos, radios e incluso hicieron alguna que otra aparición en los programas musicales de la televisión.  Todo aquel que conoció a Extremoduro con Agila se aventuró a sumergirse en el estrepitoso viaje que ofrecen sus anteriores discos.

A día de hoy, pocas son las personas que afirman no haber cantado jamás a pleno pulmón alguno de sus clásicos: Salir, Jesucristo García, So Payaso… Sin duda, la pureza de las composiciones y el sentimiento que hay impregnado en cada una de ellas han hecho que Extremoduro sea hoy, casi 35 años después de su creación, uno de los grupos de rock más importantes del panorama musical español.

El año pasado el grupo anunciaba el punto y final de su trayectoria. La gira de cierre que estaba prevista para 2020 tuvo que aplazarse debido a la crisis sanitaria. En cuarentena, Robe publicó una nueva canción.

¿Quién es Robe?

Es imposible concebir un Extremoduro sin Robe. Más ilógico aún sería concebir un Robe sin Extremoduro. El cantautor, vocalista y guitarrista encontró en el caos su orden. Robe siempre fue el politoxicómano inestable y tímido que tenía una sensibilidad especial para la música rock. Odiaba los metrónomos por ser “antimusicales” y todas las banderas ya que, según él, suponen “la degradación de los colores”.

Jamás dejó de hacer lo que quiso desde que dejó atrás Plasencia, el municipio Cacereño donde había nacido, para producir su primer disco. Desde la creación de sus primeros temas con Extremoduro hasta hoy, no ha parado. Se ha enamorado, ha tenido hijos, ha viajado en caravana por todo el país, ha escrito un libro, ha llenado auditorios, ha vendido millones de discos, ha hecho que personas de todas las edades sientan lo que solo puede sentirse cuando escuchas buen rock… También ha muerto y resucitado varias veces. Sin duda alguna, la vida de Robe ha sido y es un viaje. Algo así como una Dulce introducción al caos.

Robe Iniesta en su concierto en Baluarte | Fuente: Diario de Navarra

Agila desde dentro

Pero, ¿qué es lo que hace que Agila sea tan espacial? Tal vez la majestuosidad de las composiciones fuera lo que llevara al disco, y al grupo, a lo más alto. O puede que la afinidad que existía entre Robe y algunos miembros de Platero y Tú influyera algo. Lo cierto es que en ese 1996, la llegada de Iñaki Antón, conocido como Uoho (guitarrista de Platero y Tú) al grupo supuso el despegue de la banda. También Robe encontró la estabilidad entre el caos y puso orden a su vida. Ese mismo año se mudó al País Vasco con su pareja.

Hagamos un repaso de sus canciones:

1. Buscando una luna

Acompañando a la dulzura del nombre, se abren paso unos primeros acordes acústicos que, junto con la suavidad y elegancia del saxo, dan paso a la desgarrada voz del vocalista. La letra comienza con la estrofa final del poema Por tierras de España de Antonio Machado. A medida que avanza la canción, el ritmo se vuelve más animado. Es así como Extremoduro inicia el viaje hacia lo más alto, «por tierras de España» en busca de una luna que a las noches les haga compañía.

2. Prometeo

El frenético ritmo con el que se introduce la canción advierte la pureza de la letra. Con el uso de vulgarismos y sin filtro alguno, Extremoduro hace alusión al caos que es la vida. El amor, o tal vez la lujuria, aparecen en casi todos los versos de la canción. En Prometeo, al igual que en Buscando una luna, Robe introduce un par de versos del poeta Miguel Hernández: “no me levanto ni me acuesto día que malvado cien veces no haya sido”.

3. Sucede

Este tema comienza también con un ritmo frenético. El rock transgresivo que da nombre al primer disco de la banda tiene gran influencia en el resto de su carrera musical. La primera frase de la canción resulta ser el primer verso del poema Walking Around de Pablo Neruda: “Sucede que me canso de ser hombre”. Es probable que esta canción se construya como retrato del vocalista. La inestabilidad de Robe, su vida desenfrenada, su pareja… Todo eso aparece entre las letras de Sucede. en esta composición, abundan las metáforas.

4. So Payaso

Sin duda, este tema se ha convertido en uno de los himnos de la banda. El uso de instrumentos de viento y del piano le dan a la canción una identidad especial. La letra habla sobre el amor visto desde una perspectiva un tanto peculiar. Esta canción se convertiría en una de las piezas clave del grupo. Su letra simple y pegadiza fue clave para lograr ese éxito comercial que tanto habían evadido. Cabe destacar que el primer videoclip de Extremoduro se hizo con So Payaso.

5. El día de la bestia

La alternancia de ritmos melódicos y rock alternativo o metal caracterizan esta canción. Además, sus letras especialmente explícitas y descarnadas acompañan perfectamente la variedad de estilos.

6. Tomás

Esta canción recoge influencias de la banda Platero y Tú. El sus primeros acordes se vislumbra perfectamente la afinidad que había entre ambos grupos. El ritmo agitado se liga perfectamente al riff de eléctrica que marca la entrada. La crítica social asoma entre las letras. La alusión a las drogas se hace explícita en la composición.

7. ¡Qué sonrisa tan rara!

La canción comienza con un ritmo suave. Los acordes de la guitarra y la voz de Albert Plá, con quien Robe colaboró alguna vez, introducen la que sería una de las canciones más eróticas y vacilonas de Extremoduro. Robe aparece como vocalista en la tercera estrofa de la canción, donde ambas voces suenan al unísono.

8. Cabezabajo

La distorsión de la guitarra eléctrica marca desde el principio este tema. Como es común en Extremoduro, la alternancia de ritmos aparece una vez más en esta canción. En ella se habla de la necesidad del caos y del ritmo frenético de la vida para distraerse de otras cosas que pesan más, como los recuerdos.

9. Ábreme el pecho y registra

Esta canción está marcada por un estilo rudo y descarnado. Los berridos del vocalista acompañan al mensaje de desasosiego causado por amor. La necesidad de compañía desemboca en ocasiones en momentos desagradables. Eso es lo que quiere expresar su letra. La última estrofa se recogió de nuevo de un poema, esta vez del autor Antonio Belarte Alíaga: “Largas noches de descontrol y fuego perdido, pequeñas y fieras alimañas que devoran mi vida hasta contaminarse”.

10. Todos me dicen

Esta vez quien introduce la canción es el bajo. Un ritmo que evoca a ambiente de feria conduce a una balada que se irá acercando al metal a medida que avanza la canción.

11. Correcaminos estate al loro

El ritmo acelerado de la canción va de la mano con el mensaje. La composición no es más que un homenaje al Coyote, antagonista del Correcaminos; ambos personajes de animación.

12. La carrera

Esta canción trata de la politoxicomanía. Sin duda, el ritmo y letra salvajes complementan a la perfección con el mensaje. La autoría no solo le pertenece a Robe. Esta canción la escribió a medias con Zosi, componente de Dosis Letal. Este era el grupo que Robe encabezaba antes de la consolidación de Extremoduro.

13. Me estoy quitando

La canción es completamente diferente del resto de canciones del grupo. Comienza con una anécdota que se repetirá en discos posteriores. Con un ritmo flamenco, Extremoduro establece el cierre del disco que supuso el boom del grupo.

 

 

 

Mujeres Goya, o no

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Resumen de los estilismos más destacados de la gala de los Goya 2021

Las hay que lucieron estupendas porque ellas mismas, sin mucho adorno y parafernalia, desprenden luz a poco que se pongan. Las hay que no saben qué hacer para simplemente no lucir. Porque a pesar de tener buenas perchas, juventud o madurez, ellas mismas se apagan. Lo que está claro es que a nadie deja indiferente una alfombra roja de los Goya, con aciertos y desaciertos.

Antonio Banderas junto a María Casado presentaron la gala vestidos de Armani y Pronovias, respectivamente.

Si bien fueron muchas nuestras actrices, porque no actores, las que desfilaron ante las cámaras, esa noche algunas marcaron la diferencia para bien. Menos es más parece ser la consigna de las que sí lucieron en esta pasarela y gala de los Goya, diferente por las circunstancias. Las celebrities de nuestro cine no pierden la ocasión que les brinda esta ceremonia y tiran de firmas más o menos conocidas para vestirse, de peluquería y maquillaje y, cómo no, de joyería para completar sus looks.

Penélope Cruz en los Premios Goya 2021
Penélope Cruz | Fuente: Academia de Cine

Son muchas las que desfilaron, pero me quedo con algunas de ellas. Marcas de reconocido prestigio como Chanel vistieron a nuestra Penélope Cruz. Embajadora de la firma en los últimos años, Penélope nos sorprendió con un modelo sencillo a la par que elegante y se perfiló como una de las mejor vestidas. Su corte de pelo luciendo flequillo le daba madurez y no podía sentarle mejor.

Junto con Ángela Molina, que vestía de Armani Privé para recibir su Goya de Honor, destacaron por elegancia luciendo palmito sobre la alfombra. Modelos diferente ambos, pero que han sido fieles a sus estilos y les han hecho valerse a las dos con el título de una de las mejores vestidas de la noche, ensalzando su belleza natural sea cual sea la edad y, en el caso de Ángela, dándole a sus canas la importancia que tienen que tener y que le quedan maravillosamente.

Ángela Molina | Fuente: Telva

Otra que brilló con luz propia fue Paz Vega que, con la sutileza de sus transparencias, mostró lo que tenía que mostrar, ni más ni menos. Apostando por el negro, con pedrería colocada con cariño y un escote en V sugerente, la firma Georges Hobeika creó para ella un vestidazo tobillero que permitía lucir los originales zapatos. Completó el look con una gargantilla y un maquillaje de ojos espectacular.

Paz Vega | Fuente: Getty Images

Paula Usero apostó por un modelo de la firma española Redondo Brand. Metiéndose de lleno en la primavera, el vestido de corte recto, azul pastel, escote cuadrado y una pequeña cola, era un dos en uno pues lo cubría con otro de red y cristales. Completó su look con unos pendientes largos y un peinado fresco despejado de la cara.

Natalia de Molina y Najwa Nimri apostaron por chaquetas tipo sastre en su vestimenta. Natalia de blanco y pedrería de JC Pajares; algo provocador, pero que gusta por diferente y arriesgado. Najwa de negro y originales mangas de Loewe. Ambas lucieron impresionantes. También optó por esta prenda Emma Suarez, de Armani, donde lo más llamativo fueron los dos broches que lucía en el cuello de su camisa.

https://www.instagram.com/p/CMFmV18gtHT/

Najwa Nimri y su mascarilla causan polémica en Los Goya
Najwa Nimri | Fuente: La Vanguardia

Marta Nieto, vestida de la firma Alberta Ferretti, lució un palabra de honor que no tiene nada que envidiar al de Penélope. Un brilli brilli que le hizo merecedora de una gran nota. El recogido de su pelo espectacular y joyas a juego con el vestido de la marca Grassy.

Juana Acosta nos sorprendió gratamente con un look diferente al que nos tiene acostumbrados de la firma MIU MIU y acertó con una falda de tul y top joya. Con pelo recogido en moño bajo la fue la perfecta bailarina sensual y sofisticada.

Candela Peña jugó con el volumen con un vestido de Jorge Redondo en blanco que tienes que amarlo, como a ella.

Alguna más nos mostró su mejor lado ante las cámaras, luciendo vestidos de diferentes firmas con mejor o peor acierto, y solo alguna nos dejó con las ganas de ver algo bonito que no rozara lo vulgar o lo de siempre.

Prisionero y youtuber. ¿Justicia o injusticia?

 

Las redes sociales nos dan difusión y nos permiten interactuar con el mundo de una forma más activa. Todos tenemos acceso a ellas y todos podemos llegar a convertirnos en influencers. Sin embargo, cabe preguntarse si es justo que todos tengamos esa oportunidad, sobre todo si alguno de nosotros estamos encerrados en prisión.

¿Debería un prisionero poder tener acceso a las redes?

El nombre del protagonista de este artículo nos es desconocido, pero se hace llamar Jem-K, un seudónimo resultado de juntar las iniciales de los nombres de sus hijos.

Nació en  Honduras en 1984, aunque creció en Estados Unidos. Ingresó en una prisión estadounidense hace 11 años y, desde entonces, ha aprovechado el tiempo para convertirse en un hombre honrado que pueda aspirar a tener un hueco en la sociedad, tal y como cuenta en sus redes sociales.

Actualmente, se encuentra en un programa de reinserción que le permite tener contacto con el exterior (de ahí que tenga un teléfono móvil y pueda grabar vídeos). Cuenta con casi millón y medio de suscriptores en YouTube. Ha sido ahí donde ha compartido muchas de sus historias y vivencias en prisión, así como el motivo por el que fue encerrado. Aunque en un principio fuera ingresado en una cárcel de máxima seguridad (actualmente está encerrado en una de mínima seguridad), no se trata de un preso peligroso. Él mismo hizo saber a sus seguidores que jamás había violado, matado o hecho daño a alguien. En realidad, el delito que le llevó a prisión fue un robo por el que se le condenaron a 20 años de encierro.

Si aún no has visto alguno de sus videos, te invito a echarle un ojo a este enlace de YouTube que te llevará directo a su vídeo con más visitas.

Ahí podrás conocer con mayor precisión su historia y, si te animas a ver más de sus vídeos, podrás adentrarte en el mundo carcelario, ya que, como cualquier influencer, Jem-K cuenta su rutina de día a día, desde cómo hace deporte hasta cómo vive la Navidad. Además, mantiene al día a sus seguidores sobre el avance de su caso. En referencia a esto último, tal y como señala en alguno de sus vídeos, no debería faltarle mucho para alcanzar la libertad.

Ahora, después de saber quién es y qué hizo, cabe preguntarse de nuevo si un prisionero debería poder acceder a las redes. La mayoría de nosotros habríamos dicho que no en un principio, pero es inevitable que, después de ver sus videos y conocer  su historia, no se nos ablande el corazón.

En ese caso, la respuesta a la pregunta sería que sí: un prisionero puede tener acceso a las redes, no solo para dar a conocer su historia al mundo, sino para buscar apoyo en la empatía de las personas y, así, ir sintiéndose perdonado por la sociedad a la que un día traicionó. Esta es la respuesta que predomina mayoritariamente, pudiéndose ver reflejada en todo el apoyo que recibe por parte de sus seguidores.

Por otro lado, la repuesta podría ser que no: un prisionero no debería tener acceso a las redes, no solo porque sería injusto, teniendo en cuenta que está cumpliendo una condena (y cuenta con más comodidades de las que muchos carecen), sino porque un delincuente no debería tener el derecho a influenciar en las personas, que es, al fin y al cabo, el fundamento de cualquier youtuber o persona que se dedique a las redes sociales.

¿Cuál es tu respuesta?

‘Todos mienten a la noche’, el origen de toda una existencia

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Una novela que es tan sencilla como vivir… y tan complicada como la vida

Ángela Cremonte es una actriz con una larga trayectoria a sus espaldas. Ha participado en series tales como Amar es para siempre (2013-Presente) y la internacional Las chicas del cable (2017-2020). Su primer papel protagonista lo consiguió en la serie Mentiras (2020), en Atresplayer, adaptación de la serie inglesa Liar (2017-2020), que en España se puede disfrutar en HBO. Menos de un año más tarde da el salto como autora publicada con Todos mienten a la noche, la historia de su familia y de toda una civilización.

Ángela Cremonte fotografiada por Miguel Zaragozá | Fuente: instyle

La obra (publicada por Planeta) comienza con Eufrosine, una joven preadolescente que vive en un pueblo de Italia en 1861. En este pueblo la pobreza es el signo característico y la injusticia es, junto con la polenta, el alimento principal. Una serie de acontecimientos serán determinantes en una decisión que le cambiará la vida para siempre. Esto marcará el origen de un linaje que llegará hasta Ángela Cremonte. De esta forma, la autora nos envuelve en una red donde pasado y presente se mezclan para retratarnos la verdad de un fragmento de la Historia, y la casi verdad de su propia vida.

El libro, en pocas palabras, es un regalo. La autora se abre en canal para relatarnos lo que quiere contar. Ni más ni menos. Es su libro, es su biografía, las memorias de sus antepasadas, las anécdotas de su familia, el origen de su verdad. Ella deja claro que dirá y mostrará lo que a ella le apetezca y en el orden que le parezca. En este caso, lo que podía haber sido un lío de historias y acontecimientos se convierte en un popurrí de información guiada donde cada página es una aventura nueva que descubrir. Una nueva historia que le dará sentido a aquello que parecía algo tan simple e insignificante. Aquello que ahora es pieza clave en el trascurso de las historias.

La ficción de la realidad

Así pues, se podría decir que el libro es una forma de catarsis por la que la autora nos invita a reflexionar sobre su vida y la vida de aquellas que vinieron antes que ella. Sobre ese perdón que jamás llegó, la violencia que las marcó o la indiferencia que las intentó definir.

Ángela Cremonte hace al lector partícipe de todos los acontecimientos importantes que forman los pilares de lo que es ella y su familia hoy día. Para sentirte parte de este plan, entre relatos, descripciones y explicaciones, la autora comenta mientras escribe. Bromea en ocasiones con el lector y le avisa de sus resoluciones y métodos a la hora de informarse. ¿Qué hay más cercano que alguien confiese que la mitad de la información la ha sacado de Wikipedia? Esto es un gran acierto pues ya no solamente estás leyendo un libro, estás formando parte de una confesión. Se da un paso más en la promesa solemne entre todo autor y lector: al leer lo que te quieren contar, debes aceptar la forma en la que te lo quieren mostrar.

Ángela Cremonte en la presentación de Todos mienten a la noche | Fuente: bekia

En el caso de Todos mienten a la noche, esa promesa consiste en entender que no todo lo que se cuenta es ficción y no todo lo que se cuenta es real. Es algo parecido a lo que ocurre en la película de Tim Burton, Big Fish (2003) y Digo! Ni puta ni santa. Las memorias de La Veneno (2016), escrito y autoeditado por Valeria Vargas que sirvió de inspiración para la serie Veneno (2020), creada por los Javis, disponible en Atresplayer. El producto final es la combinación de la base real con unos toques de exageración inventada cuyo resultado es una obra repleta de magia y sensibilidad exponiendo los sentimientos en su máximo esplendor. Una delicia, en este caso literaria, que depura el alma y aviva el corazón.

Un mandala de la literatura

Además de los relatos y los sucesos que se combinan para completar la historia, Ángela Cremonte intercala explicaciones científicas e históricas. Estas salpicaduras de lo que se podría decir que es una literatura científica en un libro donde la invención de una realidad cierta y vivida van de la mano, ayuda a expandir esa sensación de certeza. A su vez, esta técnica consigue concienciar más al lector de lo que está leyendo. No es solamente metáfora, no es algo que solo te puedas imaginar. Es lo que es y se explica cómo es. Son hechos científicos e históricos en los que se confirma que la realidad supera a la ficción.

De esta forma, la autora opta y aprovecha para hablar de la mujer, la xenofobia, el dolor de la guerra, las causas de esta y el terror del poder. Sin embargo, también se inclina por hablar del poder del arte, de la palabra. La importancia que tiene el enseñar bien. Todo esto desde puntos de vista y escritura diferentes. En consecuencia, el libro es una variedad de estilos unidos por la pluma de Ángela.

Soy consciente de que alabar un libro sin escribir o exponer algún defecto, por muy subjetiva que sea una crítica, le resta credibilidad a la misma. Sin embargo, en este caso, hasta lo que resultaba algo negativo para mí en un principio acabó siendo útil en la lectura. Esto es el uso de oraciones simples en la construcción del relato, mayoritarias a las subordinadas. En mi caso el uso abundante de oraciones simples me resulta algo tedioso ya que siento que leo a trompicones, al menos en la mayoría de los casos. La función de esta sintaxis es lograr una lectura pausada con golpes de efecto. Lo que en otras novelas o escritos no funciona para mí, en este caso hace que me sorprenda y enganche página a página.

Como la vida misma

En definitiva, Todos mienten a la noche es una novela que habla del amor, la traición, el dolor, la injusticia, las minorías, los desafíos, de la arbitrariedad de la existencia, así como de los pequeños elementos que conforman un todo. Ese todo que es sólo un mínimo fragmento de una cadena tan larga y extensa como el tiempo.

Puede que exagere, puede que no. A partir de aquí lo único que te puedo ofrecer y aconsejar es que te des la oportunidad. La oportunidad de escuchar, pensar y sentir.

Ha pasado un año desde el fin del mundo

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Hace un año que cambió la realidad y la sociedad se aferra a que este es un cambio finito, pero ¿y si esta forma de vida es para siempre? ¿Cuánto tiempo podemos mantener la ilusión de volver a la normalidad?

Es marzo y los días empiezan a ser más largos. Han florecido los almendros frente de la facultad de ciencias. Se acerca el verano. El otro día en el gimnasio una chica decía: “Estuve seis meses sin ver a mi abuela y ha muerto igual.” Es marzo y va a cumplirse un año del fin del mundo.

“Debí haber ido a verla” seguía. “¿De qué ha servido no hacerlo?”. Hace un año que los estudiantes de la capital volvieron corriendo a las provincias. Porque era mejor estar encerrado en la casa del pueblo que en un piso de 30 metros en Tetuán. Pero ahora Madrid es la única comunidad en la que el dinero vale más que la vida y los estudiantes han vuelto a la capital. Porque para los estudiantes, como para el pequeño Kenny McCormick, la vida es infinita pero no lo es el dinero. Gobierno y autonomías se deshacen en un tira y afloja publicitario por tomar las decisiones correctas. Ahora la pregunta de la chica tiene sentido. ¿Merece la pena no vivir para vivir luego?

¿Y si no existe un luego? Todos a mi alrededor sueñan con el final de la pandemia como si esta es la única fuerza que los mueve a continuar. En redes se acumulan mensajes que idealizan ese día. Los locos años 20, predice Nicholas Christakis. “De desenfreno sexual, de derroche económico.” Quiero llamar a Christakis y decirle: «¿Qué harás si esos años no llegan?». Si basamos nuestra felicidad en un hecho futuro, ¿qué haremos si no ocurre?, ¿nos lanzaremos al vacío desde los rascacielos de Wall Street? Las plásticos que nos cubren la cara, la ausencia de contacto físico, la despersonalización. ¿Y si esta es la forma que adopta ahora la vida? ¿Y si es para siempre? ¿Cuántos años puedes seguir siendo feliz sobre la proyección de un futuro que nunca llega?

¿Cuántos años puedes seguir siendo feliz sobre la proyección de un futuro que nunca llega?

Ahora sabemos que la cepa del virus muta. Si tardáramos más en producir una respuesta para las nuevas variantes del virus, de lo que el virus tarda en mutar, entraríamos en un ciclo. De momento es poco probable -se habla de la posibilidad de adaptar las vacunas en seis semanas-, pero es un futuro a considerar y apenas he leído esta idea en prensa o en redes: quizás la vida anterior nunca vuelva. Y apenas he leído esta idea porque es dura y triste y nadie quiere oírla. Nuestra vida puede no volver a ser como antes.

¿Tiene sentido entonces tomar todas estas precauciones? ¿Y si estamos cuidando un mañana que no existe? ¿Y si dejo de ver a mi abuela para protegerla y ya no vuelvo a verla? “No pudimos enterrarla”, dijo luego la chica del gimnasio.

Pero creo que la paciencia de la población es finita y sólo hay dos escenarios posibles. El primero es que los locos años veinte lleguen, haya acabado o no la pandemia. Y si no ha acabado, será una etapa de caos y de crispación social, de manifestaciones, de violencia.  La vida misma se volverá precaria y los valores deberán reescalarse. Ahora estamos viviendo el inicio de este período.

El otro escenario es la oclusión de la conducta humana. La huida hacia el interior, alejándonos de la vida social y aceptando el papel sumiso de la hormiga en un escenario post apocalíptico. Donde la rabia sea contenida y se repita que ahora “estamos mejor”. Que la pandemia te ha dado la oportunidad de desarrollarte en soledad y ahora has aprendido a pintar con acuarelas o a hacer pan. Pero nada es más falso que está felicidad de plástico. Si te dieran a elegir, volverías al mundo anterior. Porque prefieres ser un animal social que saber hacer pan.

Ha pasado un año del fin del mundo y ahora hago pan mientras escucho a Ozuna romantizar cuando los clubes estaban abiertos. Me siento el perrete del meme que bebe café mientras su casa esta en llamas.