Conmemoramos el 120º aniversario del fallecimiento del gran escritor francés haciendo un repaso de su vida, de sus libros y de sus inventos
Julio Verne, en sus libros de aventuras, reflejó los dos principales objetivos del siglo XIX: la exploración del mundo y el avance tecnológico, que algún día saltarían de las páginas a la realidad.
El novelista francés fue uno de los escritores más conocidos y prolíficos de la historia. Sin duda, la receta de su éxito fue una combinación de dos factores muy valorados en la sociedad europea de finales del siglo XIX y principios del XX.
Por un lado, las hazañas de los exploradores que se adentraban en zonas inexploradas como los polos (norte y sur), el África tropical o las profundidades del océano. Y, por otro, los avances científicos y tecnológicos que retrataba en sus obras.
Aunque insistía constantemente en que sus previsiones se basaban en el uso racional de la tecnología entonces vigente, esta le daba la apariencia de ser un escritor visionario porque siempre iba un paso por delante de las realidades de su época: máquinas voladoras, submarinos, viajes a la luna, entre otras.
«La curiosidad es el motor del conocimiento» – ‘Cinco semanas en globo’, Julio Verne

Sus inicios en la escritura desde bien pequeño
El autor francés Jules Gabriel Verne, más conocido como Julio Verne, nació el 8 de febrero de 1828. Era el mayor de cinco hermanos de una familia acomodada y nació en Nantes, a unos 400 kilómetros de París. Tuvo una educación acomodada y desarrolló un temprano interés por la escritura, la literatura, la ciencia y los viajes.
Verne ignoraba entonces que su entusiasmo y curiosidad le convertirían en un visionario y un adelantado a su tiempo, además de convertirse en uno de los escritores de aventuras y ciencia ficción más renombrados de la historia.
Fascinado por las últimas innovaciones y descubrimientos de su época, empezó a coleccionar desde que era un niño todos los artículos científicos que encontraba en los periódicos.
Sin embargo, Verne recibió formación académica en derecho, retórica y filosofía. Pero, no fue hasta 1848 cuando empezó a escribir sonetos, textos teatrales y novelas.
«El mar es sólo la realización de una existencia sobrenatural y maravillosa» – Julio Verne
Relacionándose con escritores
En ese momento, entró en contacto con el escritor Alejandro Dumas hijo, una de sus mayores influencias y amigo íntimo. A pesar de que quien verdaderamente le ayudó a difundir sus obras fue Alejandro Dumas padre. Además, fue el comienzo de los problemas con su padre, que deseaba que Julio se dedicara a la abogacía y que, de esa forma, apartara la literatura de su mente.
A partir de entonces, al joven escritor le resultó difícil llegar a fin de mes sin la ayuda económica de su padre. Para subsistir, se dedicaba a diversos oficios y también daba clases. En 1850, publicó sus primeras obras de teatro y libretos de ópera, una vez más con la ayuda de Dumas.
No obstante, la perseverancia dio sus frutos con la serie de Viajes extraordinarios (1863-1918), que incluye, entre otros títulos, Cinco semanas en globo (1863) y La vuelta al mundo en 80 días (1872), la cual marcó el inicio de una nueva etapa en su carrera de escritor.

El principio de la ciencia-ficción
En el siglo XIX, Europa vivió una revolución industrial. El mundo que se conocía por aquel entonces cambió por completo gracias a las fábricas, la tecnología, la máquina de vapor, el telégrafo y las comunicaciones. Por ejemplo, la apertura del Canal de Suez, el ferrocarril del Pacífico en Estados Unidos y el ferrocarril transiberiano en Asia redujeron los tiempos de viaje.
Los incipientes medios de comunicación se hicieron eco rápidamente de estos avances. La capacidad del autor francés para prever los avances tecnológicos del siglo XX floreció aquí. Verne se convirtió así en uno de los padres fundadores de la ciencia ficción.
«Simplemente hizo ficción de aquello que posteriormente se convertiría en un hecho, y su objetivo no era profetizar, sino difundir el conocimiento de la geografía entre la juventud» – Julio Verne (1902)
Los inventos que imaginó Verne fueron bastante innovadores para la época. El teléfono, la guerra bacteriológica, las videoconferencias, las sobrepoblación en las grandes ciudades, los submarinos y los cohetes a la Luna fueron algunas de las cosas que se hicieron realidad tiempo después.
Mientras que otras, como los transformadores solares que normalizan las estaciones, los periódicos parlantes y los tubos neumáticos que surcan los océanos, nunca se materializaron. En cierto modo, todos ellos estaban motivados por una vívida imaginación y una incuestionable creencia en el progreso.

Sus mayores éxitos literarios
Pero la mirada de los hombres de la Belle Époque también se elevaba a los cielos. Los exploradores de Cinco semanas en globo contemplan la Tierra a vista de pájaro. Los astronautas de De la Tierra a la Luna (1865), que sirvió de inspiración para la versión cinematográfica de Georges Méliès en 1902, aprecian unas vistas parecidas a las del cohete Apolo VIII.
En Viaje al centro de la Tierra (1864), el mismo enfoque se dirigía hacia el reino subterráneo. Igualmente, en Veinte mil leguas de viaje submarino (1870), el capitán Nemo exploraba el fondo del mar a bordo del Nautilus y encontraba un nuevo mundo lleno de especies míticas y desconocidas.
Sin duda, Verne abrió las puertas a unos mundos que pasaban al más allá del imaginario colectivo del siglo XIX. Sus obras captaban esta transformación visual de la época contemporánea.
«Era el hombre menos apresurado del mundo, pero siempre llegaba a tiempo» –‘La vuelta al mundo en 80 días’, Julio Verne
Sus últimos momentos
En 1886, su sobrino le agredió sin motivo aparente y Verne quedó cojo, de lo que nunca se recuperó del todo. En contraste con las emocionantes hazañas de sus primeros años, los últimos textos de Verne se volvieron más sombríos tras ese suceso.
Julio Verne fue elegido concejal de Amiens dos años después del atentado. Tras su victoria, ocupó el cargo durante quince años. Tristemente, falleció en Amiens el 24 de marzo de 1905, a la edad de 77 años.
Miles de personas en todo el mundo siguen cautivadas por sus composiciones casi dos siglos después de su nacimiento. Julio Verne sigue siendo un gran clásico de los libros de aventuras con varias adaptaciones cinematográficas y televisivas. Y en 2025 es uno de los autores más traducidos y publicados del mundo de la literatura.
«No pido nada más que vivir cien años más, para así permanecer más tiempo en tu memoria» – Julio Verne









